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Uno en Él 2017-05-03T15:23:30+00:00

Project Description

De la Basilica Catedral de San Antonio en Beaumont. Colocado en la puerta del confesionario debajo de San José están Santa Rosa Filipina Duchesne, Francesa, San Juan Diego, Mexicano, y el Siervo de Dios Pierre Troussaint, Afro Americano. From the St. Anthony Cathedral Basillica in Beaumont. Featured on the Confessional door under St. Joseph are Sts. Rose Phillipine Duchesne, French, Juan Diego, Mexican and the Servant of God Pierre Troussaint, African American.

La diversidad étnica y cultural de la iglesia en el sureste de Texas ha sido una parte importante de su desarrollo y crecimiento. Esta diversidad de la cultura fue tejida en la liturgia y la iconografía de la Diócesis de Beaumont, desde antes de su creación en el 1966.

Los hispanos estaban presentes en la iglesia desde los primeros días en el sureste de Texas. En 1756 se fundó la parroquia de Nuestra Señora de la Luz, hoy día Inmaculada Concepción, misioneros de Guadalupe Zacatecas, México transmitían el mensaje del Evangelio a los pobladores de esta área. Sin embargo, sus números han aumentado considerablemente en los últimos veinte años con la migración predominantemente de México.

Actualmente una cuarta parte de las parroquias y misiones de la diócesis tienen grandes poblaciones hispanas. La influencia mexicana en la diócesis se refleja en las muchas misas en español y en la celebración de la fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe. También se ve en la iconografía de la iglesia local con la capilla de la Virgen de Guadalupe en Port Arthur y las obras de la Catedral Basílica de San Antonio en Beaumont.

Uno de los grupos étnicos pioneros que influenciaron la iglesia local fueron los “Cajuns” franceses de Luisiana que cruzaron el río Sabine para buscar trabajo. Ayudaron a cultivar arroz, construyeron los ferrocarriles y pescaban camarones. En el 1966, los “Cajuns” componían la mayor parte de los feligreses de la parte más poblada de la diócesis, el triángulo de oro. Muchos de ellos se establecieron en mediados del condado Jefferson donde una misa anual de los “Cajuns” se ha celebrado en el parque de Port Neches.

A principios de los 1900s, los inmigrantes italianos, sobre todo de Sicilia, se instalaron en Beaumont por puestos de trabajo en los almacenes de madera. Estos sicilianos trajeron con ellos la celebración de San José y crearon su propia parroquia, San José en Beaumont. La celebración de La Fiesta de San José ha encajado tanto en la diócesis que muchas parroquias ahora celebran el día con un Altar a San José, incluyendo incluso una parroquia predominantemente afroamericana como la del Santísimo Sacramento en Beaumont.

Los Afroamericanos llegaron a Texas con el comercio de esclavos y más tarde de Luisiana en el sureste de Texas por los trabajos en las refinerías que se desarrollaban. Los afroamericanos localmente contribuyeron a la música, ministerios y educación católica. La Iglesia celebra su contribución cada mes de noviembre con el Mes de la Historia Católica Negra. Puede verse su impacto en la diócesis a través de las celebraciones anuales del Día de la Fiesta de San Martín De Porres. San Martín De Porres fue el hijo de un esclavo liberado y es el santo patrono de personas de razas mezcladas.
Cuando los refugiados vietnamitas huyeron a los Estados Unidos después de la caída de Saigón, más de 2,000 de ellos se reestablecieron en la diócesis. La primera parroquia vietnamitas en los Estados Unidos fue formada en Port Arthur. Reina de Vietnam en Puerto Arturo y San José en Beaumont ahora tienen misas celebradas en vietnamita. Su influencia se ve también en Port Arthur con la capilla de la Reina de Vietnam y en la iconografía de la Catedral.

Checos y polacos también contribuyeron a la iglesia en el sureste de Texas estableciéndose en Eastgate durante la primera parte de la década de los 1900s. Los dos grupos ayudaron a crear la Misión de Santa Ana en Eastgate en 1918. La misión todavía tiene una comunidad activa de checos. Influencia polaca se ve en la catedral con una reliquia de Santa Faustina, una hermana polaca y una imagen de la divina misericordia.
Las contribuciones más recientes a la diversidad de la diócesis son los filipinos. Las enfermeras filipinas fueron reclutadas por el entonces Hospital de St. Elizabeth en la década de 1970. Debido a la proximidad de la parroquia al hospital muchos de ellos se unieron a la parroquia Santa Ana en Beaumont. El grupo de oración filipino “Banal Na Espirito” proporciona actualmente un coro filipino para una de las misas en Santa Ana dos veces al mes y también una novena especial antes de Navidad.

Toda esta diversidad étnica ha enriquecido la diócesis. ¿Quién más? ¿Qué más? El periódico “East Texas Catholic” comienza una serie sobre la diversidad cultural de la diócesis con una profundidad en mirar estas culturas y otras personas durante este año de aniversario.