WASHINGTON — Más de doce obispos en representación de la Iglesia Católica en Canadá, América Latina y los Estados Unidos concluyeron el 25 de febrero, tres días de oración y diálogo con motivo del 38º Encuentro de los Obispos de la Iglesia de América.  Reunidos después de dos visitas del papa Francisco a la región, hablaron del gran clima de fraternidad y solidaridad en la visita del Santo Padre, compartiendo sus experiencias pastorales como miembros de la misma y única Iglesia de América.

Participaron en la reunión representantes de la Conferencia Episcopal Católica de Canadá, el Consejo Episcopal Latinoamericano y la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos.

“Al mirar alrededor de la mesa, veo a hermanos en Cristo,” dijo el Arzobispo Joseph E. Kurtz de Louisville, Kentucky, presidente de la USCCB.  “Mi oración se eleva para que todo el pueblo de Dios vea en su vecino, de norte a sur, a su hermana y hermano en Cristo,” añadió.

“Esta reunión de los obispos brinda siempre nuevo aliento a nuestras Conferencias,” indicó Monseñor Douglas Crosby, OMI, presidente de la CECC. “Aprendemos unos de otros, nos apoyamos mutuamente, nos animamos unos a otros y estamos unidos en nuestro deseo de seguir a Jesús con fidelidad.”

“Los fieles buscan una vida más digna para sus familias y nosotros deseamos acompañarlos,” dijo el presidente del CELAM, el cardenal Rubén Salazar Gómez.

A pesar de problemáticas de gran complejidad a las cuales se enfrenta hoy la comunidad católica, y la diversidad de culturas en la Iglesia, los obispos compartieron un deseo común de invitar a todos a “un encuentro con Jesucristo” dando también testimonio del poder sanador y unificador del amor de Cristo. Los temas discutidos el primer día abarcaban tópicos muy diversos tales como la migración, la evangelización de las culturas urbanas, los derechos de los pueblos indígenas, el suicidio con asistencia médica, el peligro de la pornografía y la creciente amenaza a la libertad de religión en el mundo.

El segundo día, los obispos intercambiaron sobre los proyectos en curso para apoyar el Jubileo de la Misericordia. En particular, se destacó el tema de la misericordia en el documento de Aparecida.  Como bien lo expresó un participante, “la tarea por hacer es revelar la presencia de Dios en el mundo y animar a los profetas de la misericordia.” Conforme el año avanza, las Conferencias están elaborando materiales y herramientas para propiciar una vivencia diaria y práctica de la fe.

Se concluyó la mañana del tercer día con un momento de oración.

El Encuentro de los Obispos de la Iglesia de América es parte de una serie de reuniones informales, previamente conocidas como el Encuentro Interamericano de Obispos, que se celebraba casi anualmente desde 1967 con el propósito de subrayar la unidad de la Iglesia en el hemisferio occidental. La CECC organizó el encuentro de este año.